¿Cuál es la diferencia entre la economía china y la estadounidense?

Las cifras varían dependiendo del enfoque que se les dé. Podríamos decir que la economía de Estados Unidos es más grande que la de China si comparamos el producto interno bruto en dólares corrientes. Sin embargo, si se compara el poder de compra, el mercado chino supera al estadounidense.

El Producto Interno Bruto (PIB) es el medio estándar para determinar la riqueza de una nación. Siguiendo este criterio, Estados Unidos sería el país con una economía más pujante: su PIB constaba de 18,561 billones de dólares en 2016, de acuerdo a las estadísticas del Fondo Monetario Internacional. Mientras que China mantiene un PIB de 11,391 billones de dólares.

El país asiático ha pasado por un proceso de declive en los últimos trimestres. Sus tazas se han ralentizado por motivo de su plan estratégico que buscaba transformar su economía al cambiar el modelo productivo. Es por ello que EEUU ha tomado la delantera en el ámbito económico.

Los cálculos del FMI señalan los cambios en la dinámica económica mundial

 

Los cambios más resaltantes en la clasificación del FMI con respecto a los del año pasado, lo protagonizan Rusia y México. De cumplirse los pronósticos del Fondo, el país azteca bajaría dos posiciones, hasta el puesto 15, siendo superado por España. Rusia, a pesar de su actual crisis económica, asciende dos lugares hasta la posición 12.

Según los cálculos del FMI, India estaría dentro de los países cuya economía avanzará en los próximos años. A su vez, este listado no garantiza que los ciudadanos de un país sean más ricos que otro, puesto que una elevada desigualdad entre la población puede alterar la riqueza media.

La desigualdad en la distribución de la riqueza altera la economía

Los cambios que muestran las proyecciones del Fondo son casi iguales a las del año pasado. India, Japón, y Alemania se mantienen entre las cinco economías más importantes. La potente industria petrolera de Irán ha logrado mantener al país entre las 20 economías más grandes.

Por Néstor Chayelle