¡Entérate! El problema demografico actual [Nestor Chayelle]

Al pensar en el problema demográfico por el cual atraviesa el planeta, lo primero que viene a la mente es el crecimiento vertiginoso de la población de ciertos países en vías de desarrollo. Aunque en realidad, a escala mundial, la tasa de crecimiento demográfica ha estado disminuyendo visiblemente, estando a la expectativa de estabilizarse más adelante.

No hay que ignorar que, según los cálculos de la Organización de las Naciones Unidas, a mediados de siglo habrá un aproximado de 2400 millones de bocas más que alimentar globalmente.

Algunos países cuentan con una gran cantidad de jóvenes en edad laboral mientras que otros tienen un mayor número de adultos mayores. [Nestor Chayelle]
En la mayoría de los países desarrollados, el escaso índice de natalidad y el alto porcentaje de personas de edades avanzadas es una realidad concreta. Los aumentos de esperanza de vida son un logro que debe ser celebrado, claro está, pero aun así se abren las puertas a nuevas consecuencias problemáticas, como por ejemplo el obligar a un número menor de personas, en edad de trabajar, a apoyar a un número cada vez mayor de jubilados.

Mientras tanto, en los países del tercer mundo, el fenómeno ocurre al contrario: existe un alto número de jóvenes que carecen de empleo y sueldos de calidad. Es evidente que en algún momento estos países empezarán a afrontar la problemática del envejecimiento y el decaimiento poblacional.

En algunos países en vías de desarrollo, incluso hay más población activa laboralmente pero las familias tienden a ser más numerosas. [Nestor Chayelle]
Existen estudios que demuestran que estas tendencias opuestas son ideales para un reequilibrio demográfico mundial. Mediante la disminución de las normas migratorias, los países del primer mundo lograrían contribuir favorablemente con sus fuerzas laborales, colaborando con el descenso poblacional en los países en desarrollo. A través de los impuestos de los migrantes, estos países se verían beneficiados y podrían financiar servicios para las personas de tercera edad.

La propuesta planteada puede lograr muchos beneficios. Se estima que apenas un aumento de 3% de la fuerza laboral de los países desarrollados brindaría un elevado impulso económico.

Por [Nestor Chayelle]