La masonería: ¿secta o institución filosófica?

La masonería ha sido un tema polémico que ha dado lugar a muchísimas discusiones sobre su papel histórico y sobre los líderes mundiales que pertenecían a ella.  Para hacer cualquier consideración, hay que partir por definirla. En este sentido, podemos afirmar que es una institución esencialmente filosófica, filantrópica, mística, esotérica y progresista.

Ahora bien, ¿qué significan todos esos términos? Al respecto se puede responder que es filosófica porque orienta al hombre al esfuerzo del pensamiento; filantrópica porque practica el altruismo y enseña el valor de la solidaridad humana; mística y esotérica porque trata de desarrollar las facultades internas del ser y progresista porque defiende y busca el desarrollo y el progreso de la sociedad en todos los ámbitos, especialmente en el político-social.

Esta definición que aborda sus virtudes debe ser acompañada por el reconocimiento de su papel histórico, puesto a que no debe dudarse de que es un fenómeno histórico sociológico complejo con cerca de trescientos años de antigüedad cuyos miembros fueron claves en distintos sucesos históricos. Ejemplos de ellos son la Inquisición y la Guerra Civil Española, donde los masones intervinieron de tal manera, que la Iglesia Católica y el dictador Francisco Franco los llegó a perseguir.  También es necesario señalar que quienes la adversan la han calificado como una “secta”. Sin embargo, para hacer cualquier apreciación, es crucial comprender su origen:

  • Origen: La masonería, tal como se le conoce hoy en día, surgió en Inglaterra en 1723 y todas sus teorías y versiones se remiten al antiguo oficio de la construcción. En este sentido, Mason proviene de un término anglosajón que significa albañil o constructor que agrupados en gremios (guildas) durante la Edad Media, tenían diferentes niveles de conocimientos y autoridad en el oficio de la construcción.
  • Inicios como institución: En la Edad Media, los masones crearon formas de reconocimiento para identificarse que solo ellos manejaban y sus conocimientos eran transmitidos verbalmente de generación en generación para preservar los secretos del oficio de la construcción al que llamaron “arte real”. Además, ingresaban a través de un riguroso proceso selectivo, rituales de iniciación y se reunían en locales ubicados al lado de sus obras que llamaron logias.
  • Formación inicial de la masonería: En estas reuniones y, para darle una connotación más profunda a su oficio, estudiaban Geometría, Numerología y Astrología entre otras disciplinas de mucha utilidad para erigir construcciones con características particulares que para un constructor no iniciado eran difíciles de realizar.

    Construcción, Geometría y Numerología: fundamentos masónicos
    Construcción, Geometría y Numerología: fundamentos masónicos

Sin duda alguna, este es un tema que ha despertado el interés de todos los que sentimos pasión por la historia. Por eso, no podemos ignorarlo o acercarnos a él con prejuicios: vale la pena abrir la mente a la comprensión de este fascinante fenómeno histórico y sociológico.

Por Nestor Chayelle



Por Nestor Chayelle