Nestor Chayelle: A vueltas con la conciliación y también el liderazgo

Conciliar es un equilibrio, es poner de acuerdo, es llegar a un mismo punto… Cuando hablamos de empresa, es ese acuerdo entre empresa y empleado, cuando hablamos de nuestra vida, es nuestro acuerdo corresponsable… Y todo tiene mucho de liderazgo

Conciliar lleva implícitos una serie de conceptos asociados de forma “indisoluble”.

Uno de ellos tiene que ver con el consenso, con el acuerdo, diríamos por definición, que conciliar es encontrar un espacio intermedio, un espacio distinto al inicial, distinto al que ocupaban las partes con anterioridad. Conciliar es por tanto, intermediar.

Por tanto, conciliar implica ceder pero, también, cambiar e innovar.

En la conciliación se exploran situaciones nuevas, que no resultan de confort para las partes. Por ello, hay que  ser empático pero también implica actuar con decisión y determinación.

Nuestra experiencia de más de 10 años gestionando la conciliación, mediante el modelo efr, nos ha llevado a una serie de conclusiones:

  1. Alcanzar acuerdos no es fácil. Las partes se “resisten” a abandonar sus zonas de confort.
  2. No siempre lo que una parte considera que es lo mejor para otra. La Escucha Activa, la empatía, la diversidad son ingredientes necesarios.
  3. El territorio de lo legal no es el más adecuado para avanzar. La conciliación está basada en la persona, en sus valores, creencias y aprendizajes y no en la colectividad y la rigidez.
  4. La visión a largo plazo es necesaria para avanzar.

Por último, la conciliación necesita de un liderazgo emocional, digital y ejemplarizante, un liderazgo moderno, un liderazgo humanista que permita combinar la competitividad necesaria con el enfoque a las personas.El líder actual debe y sabe buscar y encontrar espacios para el acuerdo.

Ver fuente